domingo, 27 de noviembre de 2011
La verdadera y más real historia de Mr. Hollywood.
viernes, 25 de noviembre de 2011
K.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Piense...
jueves, 3 de noviembre de 2011
Naranjas que son cebollas.
- Coge unas naranjas (tantas como zumo desees).
lunes, 24 de octubre de 2011
Su consumición, gracias.
En este mundo de enloquecidas luces que te atraviesan flasheando lo real, falseando cada instante, entre miradas extrañas en un lugar oscuro, una noche cualquiera, conversaciones desprotegidas de todo argumento que roce el pensamiento profundo y reflexivo. Delicado decidir. Complicado proponerse recuperar tu alma.
Difícil saber por qué la dejaste ir, cuánto tiempo te llevará recuperarla o si te cansarás en el trayecto dejándola una vez más vagar a su gusto, serpenteando entre mareas sudorosas y despreocupadas, entrecerrando los ojos en busca de miradas lascivas de presas nocturnas que den paso al mismo vacío constante.
Dejar de consumir carne para empezar a disfrutarla.
domingo, 25 de septiembre de 2011
El robo.
Para robo el que me hicieron a mí. No sé ni cómo, pero ocurrió. Ella se fue, y de paso se llevó mi cordura. Ahora me quedan un par de relojes que casi no uso, un cactus que se muere no sé si por poca agua o por demasiada agua (yo a estas putas plantas nunca las he entendido, joder), llaves de candados que ya no existen y muchísimos aparatos: aparatos inservibles que se pasan el día haciendo ruidos incomprensibles y estridentes, y que se podrían haber ido antes que ella, a la que echo bastante de menos.
Y con ella me refiero a mi cordura. La otra está bien donde quiera que esté. No me acabo de acostumbrar a que me roben.
sábado, 3 de septiembre de 2011
K.
Igual ya es hora.
Igual ya es hora de dejar de soñar, de dejar los ideales a un lado y someterme al poder de lo productivo.
Igual ya es hora de dejar de pensar, de leer y criticar y someterme a los folletines diarios que narcotizan a mis compañeros.
Igual ya es hora de dejar de perder el tiempo en mujeres y someterme al poder de una sola.
Igual ya es hora de dejar de escribir y decir tonterías y someterme a los vaivenes de la cerveza.
